Evolución de los tiburones

Evolución de los tiburones

Evolución de los tiburones

La historia de los tiburones se remonta a hace mucho tiempo atrás. Pero el término “mucho tiempo” ni siquiera comienza a cubrirlo. Vamos a ponerlo de esta manera: los dinosaurios vivieron durante la Era Mesozoica, que comenzó hace unos 245 millones de años. Los tiburones, por otro lado, estaban viviendo en el planeta ¡200 millones de años antes que los dinosaurios! ¿Está empezando a entenderse ahora? Los tiburones son, sin duda, una de las criaturas más antiguas que este planeta haya conocido.

Registros fósiles

Para que los científicos puedan determinar la información relativa a la historia de los tiburones en términos de edad, apariencia, y los posibles comportamientos de tiburones antiguos, es que se estudian los fósiles. Un fósil puede ser una impresión de una forma de vida prehistórica que se ha conservado en una roca o molde. También puede ser restos literales del propio organismo. Es fascinante como los fósiles de tiburones son extremadamente raros porque los tiburones están, en su mayoría, compuestos por cartílagos; el cartílago tiende a desintegrarse demasiado rápido como para convertirse en fósil. Por esta razón, la mayoría de los fósiles de tiburones son dientes prehistóricos, espinas de la aleta y escamas.

La Era de los Peces

Durante la era Paleozoica, hubo un período llamado el período Devónico. El período Devónico se estudió primero con una piedra arenisca roja encontrada en una zona llamada Devon, Inglaterra; esta es la razón por la cual el período fue nombrado Devónico. Este período se caracteriza por el desarrollo de miles de especies de peces antiguos. Curiosamente, durante estas primeras etapas de desarrollo de peces, estos no tenían mandíbulas, y sus cuerpos estaban compuestos por cartílagos, como el tiburón de hoy día. Los tiburones también se desarrollaron durante este período de la Tierra. Se cree que son descendientes de los Placodermos, un grupo de peces antiguos y con mandíbulas que poseían un esqueleto dérmico. Los Placodermos tenían lo que se considera una armadura que cubría sus cuerpos. Aunque los tiburones son identificados como descendientes de este grupo, con el tiempo han perdido la capacidad de producir huesos tanto interna como externamente. Los registros fósiles de tiburones muestran que los primeros tiburones comenzaron a desarrollarse durante la mitad del período Devónico.

Fósil del tiburón Cladoselache

El tiburón Cladoselache

En Cleveland, Ohio, se encontraron y estudiaron fósiles de tiburones de 400 millones de años de antigüedad. Estos fósiles resultaron pertenecer a un antiguo tiburón Cladoselache de cuatro pies de largo. Como una de las primeras especies de tiburones, estos Cladoselaches definitivamente difieren de los tiburones de hoy día, sin embargo tienen algunas similitudes. Al igual que los tiburones que vemos hoy, los tiburones Cladoselache tenían hendiduras branquiales y cuerpos con forma de torpedo. No obstante, estos tiburones se diferencian mucho de los tiburones de hoy, e incluso otros tiburones antiguos, ya que no tenían escamas placoideas cubriendo su piel. Los tiburones, tanto antiguos como modernos, son conocidos por tener escamas parecidas a los dientes envolviendo su piel. Estas escamas no solo protegen al tiburón, sino que también ayudan en las técnicas de natación. Además de no poseer escamas placoideas, estos tiburones prehistóricos no poseían claspers. Los claspers suelen estar presentes en los tiburones machos, y los proveen de esperma para el momento de la reproducción con un ejemplar hembra. Debido al hecho de que los tiburones Cladoselache no tenían claspers, en realidad se desconoce cómo se reproducían. Ellos definitivamente lograron reproducirse y nadar exitosamente sin claspers y piel dérmica, porque los tiburones Cladoselache vivieron en las aguas de la Tierra unos 100 millones de años.

El tiburón Stethacanthus

El Stethacanthus es un tiburón prehistórico que vivió entre hace 345 millones a 280 millones de años. Estos tiburones de dos pies de largo prefieren nadar en aguas poco profundas y cálidas. Esta especie particular de tiburón es realmente muy interesante ya que a menudo desconcierta a los científicos debido a dos factores. En primer lugar, los únicos tiburones de este tipo que se han detectado tenían claspers. Esto podría significar que solo existen referencias de los ejemplares machos de Stethacanthus. Hay un tipo de tiburón llamado Symmorium, cuyos únicos tiburones conocidos son hembras. Es posible que los Symmorium sean en realidad la versión femenina de los Stethacanthus, y por lo tanto, se aparearan entre sí. Los científicos no están completamente seguros de esto, pero suena muy probable. Además de este factor intrigante, el tiburón Stethacanthus poseía una aleta dorsal muy fascinante. Esta aleta estaba en la misma posición que la aleta dorsal de un tiburón de hoy día, sin embargo, la parte superior de la misma era plana y con grandes escamas. La aparición de este elemento es a menudo comparado con un cepillo. A pesar de que no existe seguridad sobre la función exacta de estas aletas dorsales, existen algunas teorías. Una creencia es que estos elementos parecían fauces de un ser enorme, por lo que disuadió a cualquier depredador. Otra teoría es que este elemento se utilizó para atraer a las hembras durante el apareamiento. Sin embargo, el tiburón Stethacanthus fue, sin duda alguna, un espécimen intrigante.

Fósil del tiburón Xenacanthus

El tiburón Xenacanthus

Este tiburón de tres pies de largo existía desde hace 345 millones de años durante el período Devónico, y vivió hasta el Período Pérmico. Estos tiburones particulares eran peces de agua dulce y normalmente habitaban en los ríos y lagos. Los dientes en forma de V de los Xenacanthus les permitieron comer peces con muchas espinas y crustáceos. Aunque el Xenacanthus fue sin duda un tipo de tiburón, su apariencia se asemejaba mucho más a la de una anguila. Los tiburones Xenacanthus tenían una columna alargada y gruesa que se extendía a lo largo de sus cuerpos, a partir de la parte posterior de su cráneo. Se cree que la columna vertebral de un Xenacanthus fue utilizada como protección contra posibles depredadores. Siguiendo esta llamativa columna había una aleta dorsal que se parecía a una cinta. La espina dorsal y la aleta dorsal del Xenacanthus es la razón por la que la apariencia de este tiburón se asemejaba a la de una anguila.

Evolución de los tiburones

El tiburón Cladoselache, el Stethacanthus y el Xenacanthus son tres tipos de tiburones que existían durante el período Devónico, y basados en la apariencia y el comportamiento de los tiburones de hoy día, se demuestra que los tiburones han evolucionado enormemente a lo largo del tiempo. Todos los tiburones de hoy tienen escamas placoideas parecidas a dientes cubriendo su piel, y están formados por cartílagos. Además, las aletas y branquias son relativamente similares en la mayor parte de las especies de los tiburones actuales. Estos factores difieren en gran medida durante los primeros días de un tiburón. Sin embargo, curiosamente, la historia de los tiburones no ha cambiado mucho durante los últimos 100 millones de años. Durante el tiempo en que los dinosaurios vagaban por la tierra, las familias de tiburones ya habían evolucionado hasta el tipo de tiburones que estamos acostumbrados a ver hoy. Interesante, ¿verdad?

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